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domingo, 17 de abril de 2016

El conflicto en el Cocuy*


El conflicto que se está presentando en la provincia de Norte y Gutiérrez inicialmente con los campesinos que  bloquearon  el ingreso del Nevado y luego con la presencia de la guardia indígena U`wa, lleva más de 40 días y no se ha podido resolver.  No estamos ante un conflicto estrictamente de carácter ambiental, también tiene sus justificaciones sociales, aparte de ser zonas donde históricamente las ha golpeado la violencia, el principal factor de conflicto es la pobreza y el desplazamiento está relacionado con la pérdida de oportunidades en un relativo fracaso de las labores agropecuarias, luego de las políticas de importación que echaron al piso la poca competitividad que existía en la zona.

Fotos. Mesa de concertacion en el Cocuy.
De allí que el turismo, relacionado con el Nevado, entrara a suplir parte de esta pérdida que dejaron las labores agrarias, a pesar de que como en el resto del país, los campesinos se  hayan tenido que subir  más hacia la parte alta del páramo, buscando mejorar productividad y suplir necesidades del recurso hídrico, hoy la ganadería y algunas labores agropecuarias llegan hasta  los 4.500 msnm.

Nadie es ajeno a los daños ambientales, ni la poca institucionalidad que existe en la zona como es Parques  Nacionales responsables por ley 2 de 1959 y decreto 622 de 1977 de cuidar entre otros las 306.000 ha del  Parque Natural Nacional del  Cocuy.

En estas condiciones surge un incipiente empresariado dedicado a las labores turísticas, que se encarga de recibir, y ofrecer sus servicios a visitantes propio y extranjeros, son personas de la misma región,de poblaciones de Guican, y Cocuy, Panqueba, Guacamayas etc. quienes a ojos de los campesinos se han dedicado a enriquecerse explotando las nieves del glacial, esto por supuesto en un contexto de pobreza y exclusión resulta en un argumento.

La inclemencia de la sequía que azoto la zona, y el no optimo  manejo de parques en el cuidado de los ingresos de tanto turista que llego en los últimos cinco años  crearon el clima propicio para la razón de un conflicto que tiene explicación en la repartición de los beneficios de la única actividad económicamente rentable como es el turismo.

Por iniciativa del mismo gobernador Carlos Amaya se dispuso de nuestra presencia permanente para tratar de lograr solucionar el conflicto, lo cual se está haciendo con los Alcaldes, con el apoyo técnico de Parques Nacionales, Secretaria de Turismo y Agricultura, buscando crear espacios de concertación entre campesinos y operadores turísticos, lo mismo que con la comunidad U`wa.

Sin embargo, con estos últimos la solución no es fácil, trasciende a otros instancias de decisión que involucra a ministerios como el de medio ambiente, interior e institutos, como la recién creada Agencia nacional de tierras, que den respuesta a unas demandas que la comunidad U”wa negocio en el 2014 y que en el decir de sus representantes,el gobierno no les ha cumplido, relacionados con un saneamiento del resguardo lo que para los indígenas es muy importante, al igual el gobierno al parecer se siente frustrado por la imposibilidad de hacer uso de la explotación de uno de los yacimientos más ricos de gas que existen en el país y que están en  el territorio U`wa “en la madre tierra” el Gibraltar,  lo que llevo a que no se pudiera hacer la reunión de este pasado 15 de abril, ya que sencillamente el punto del Cocuy fue sacado del orden del día por los organizadores del evento.

¿Si es el conflicto del Cocuy un punto  insuperable  por parte de la comunidad U`'wa  o es parte de un ajedrez que termina  involucrar al departamento de Boyacá en un escenario de difícil negociación  para resolver los problemas que dieron origen a los bloqueos?, ¿Es acaso imposible resolver los problemas del manejo del Nevado como se hace en otros lugares y países como Ecuador, Argentina, Perú, con los mismos ecosistemas donde es posible la mezcla de usos y actividades que permiten el cuidado de los recursos naturales, pero también muchas personas puedan sobrevivir sin necesidad de llegar a la exclusión y por esta vía al empobrecimiento generalizado, como sería el eventual cierre  del Nevado del Cocuy de la cual directa e indirectamente dependen cerca de 20.000 mil personas.

Es justo reconocer que hay problemas de plan de manejo, que le corresponde a Parques nacionales, como reconocer que también las afectaciones sobre el área de páramo y zonas  hidrográficas han sido afectadas  también por  la agricultura y ganadería. Se tiene previsto que  el instituto Alexander Von. Humboldt   delimite    la zona de protección del páramo que le daría un ingrediente más al conflicto al dejar por fuera del área de explotación agropecuaria a muchos agricultores que no podrían seguir en sus tradicionales labores, ¿Cómo responder a todas estas conflictividades con  una histórica y precaria institucionalidad donde el 90% de la propiedad rural tiene falsa tradición?.


No es la policía ni el ejército como lo promueve el periódico Boyaca 7 días, los que deberían resolver estos problemas, son las políticas y la presencia del Estado y unos acuerdos fuertes con cumplimientos los que le devolverán el derecho a los colombianos de volver a disfrutar del Nevado, desde luego también la paz, contribuirá a devolver una potencial prosperidad que puede lograse en esta provincia si se actúa en conjunto y con responsabilidad. Pero resulta muy ligero responsabilizar del deshielo del nevado a quienes lo visitan, y no al calentamiento global, cuyos responsables no están en la zona del Cocuy.


PEDRO PABLO SALAS H.
* Este articulo solamente compromete al autor

domingo, 17 de enero de 2016

La cumbre social en Duitama


Luego de un esfuerzo que se ha venido trabajando de la mano con la Fundación San Isidro, se cumplió el pasado Sábado 16 de enero, la cumbre social en la ciudad de Duitama, con el propósito de reunir el mayor número de dirigentes, de distintos sectores, para responder a un reto y es el de movilizar lo que conocemos como sociedad civil,  para que incida políticamente  en los planes de desarrollo locales y departamentales,  propendiendo por un modelo que propicie las capacidades locales.

No es común motivar para que un centenar de dirigentes, de distintas realidades regionales,gremiales, culturales, de género y edad se reúnan a discutir, puntos de encuentro comunes. En el evento estuvo la dirección del sindicato de maestros, la central unitaria de trabajadores, los voceros de campesinos que vienen dando sus batalla desde el paro agrario, los valientes ambientalistas del páramo de Pisba  en Tasco, que tienen bloqueado el ingreso de maquinaria de multinacionales mineras, las lideresas  de chita, y jóvenes de  Cubara, que llegaron con la esperanza de encontrar a quien los escuche frente a la explotación de los bloques de hidrocarburos y que piden un reconocimiento de su existencia en su territorio, “no queremos seguir siendo una estadística” dijo uno de ellos.

Voceras de procesos de la lucha de  mujeres en Duitama, los ambientalistas de Arcabuco, Gachantiva, Tinjaca, quienes libran su propia batalla en defensa del agua y se oponen a la explotación de título minero de cementos Tequendama y Empresa de caolín que quieren hacer explotación  destruyendo  la rica  y estrategia zona hídrica de esa región, las mismas voces de los aguerridos dirigentes de Paipa, opositores a que se afecten sus ecosistemas, los procesos de mercados campesinos con Bogota, los jóvenes  universitarios con sus propias preocupaciones, el sector de arte y cultura, los de la política de  discapacidad, en fin el vario pinto mapa de lo que se conoce como la sociedad civil, se hizo presente en Duitama, cada uno desde su realidad quiso dejar planteado lo que se considera son sus legítimos derechos, para que sean escuchados y  tenidos en cuenta en lo que será la gobernación del  Carlos Amaya, en los próximos cuatro años.

En un ambiente de quienes se conocen y  mueven en un hábitat común viejas luchas y sueños, el joven gobernador, manifestó su interés para que las discusiones de la cumbre social de Duitama hagan parte de los puntos a discutir e incluir, en lo que será la política pública social del departamento. Lo que puede llegar a ser una realidad, y es que por primer vez las decisiones no queden en manos de los intereses mezquinos de clase política, sino que las políticas las formule la sociedad civil, las personas de a pie, la gente del común, organizada y movilizada por sus intereses.
Queda abierta una puerta que para Boyacá, sectores tomen la palabra y piensen como abordar los temas de fondo de lo que será el futuro del departamento, frente a escenarios de crisis y dificultades, y salgan a flote las capacidades, para construir desde lo  local nuevas oportunidades.  


PEDRO PABLO SALAS HERNANDEZ
Asesor para el Dialogo social