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sábado, 31 de julio de 2010

Estratificación, desgracia de un tecnicismo que genera miseria.


El fracaso de los programas en los municipios, no está en la formulación de los proyectos, ni en falta de la voluntad de las administraciones locales para cumplirle a sus electores, si el programa no tiene en cuenta las posibilidades reales, y los recursos para ejecutarlos, los alcaldes se convierten en corto tiempo en personajes impopulares, y cargan con las culpas de fracasos que no tienen explicación exclusivas en la localidad.
En Tunja, el alcalde se comprometió en un amplio programa de obras, y proyectos ambiciosos, que en las actuales circunstancias le han hecho perder credibilidad, pero lo que es peor, está haciendo lo contrario a lo que prometió en su plan de gobierno y plan de desarrollo, aplicando medidas impopulares, como la homogenización del cobro de impuesto predial, y de estos con la estratificación socioeconómica que se está implantando en la ciudad, y que de manera soterrada, e irregular, han venido cambiando sin estudios y sin acatamiento a la ley, modificaciones masivas de estrato en toda la ciudad, un hecho lamentable por las connotaciones que tiene la medida.
En las políticas de recorte al déficit fiscal, del gobierno central ha promocionado, el uso de instrumentos, aparentemente técnicos, para que las personas pobres al tener estratos superiores, pierdan el derecho al subsidio en educación, salud, vivienda, programas de asistencia social, en infancia, adultos mayores etc, lo cual implica menos giros en el sistema general de participaciones, y subsidios en todos los servicios públicos. En ciudades como Tunja, el 70% de su población está en estrato tres, por obra y gracia de la re estratificación, lo cual implica menos responsabilidades, pero mayores ingresos para las empresas privadas que prestan los servicios públicos en la ciudad, y mayores ingresos impositivos para la localidad.
La medida tiene explicación, por el enorme endeudamiento, que se le ha impuesto a los ciudadanos. El alcalde se comprometió con el Banco Agrario a fondear, dicho pago, que de forma regresiva recae en los impuestos directos que gravan la vivienda, así esta sea de interés social, y los que castigan a los pequeños comerciantes. Aquellos estratos pobres, que no recibirán los beneficios de las obras suntuosas, si recibirán el castigo tributario, y por añadidura la elevación del pago en todos los servicios públicos, con disminución de subsidios generales, lo que en un corto tiempo se traducirá en hacer de Tunja una ciudad imposible de vivir, dado los altos niveles de desempleo y línea de pobreza, que registra la condición socioeconómica de sus habitantes, lo demuestra el hecho que buena parte de la población escolarizada tiene altos niveles de desnutrición, según estudios de la Facultad de Medicina de la Uptc.
La medida de reestratificaciones se está imponiendo en todo el departamento, a través del conocido plan departamental de aguas, los alcaldes que deben reportar al Sistema único de Información, SUI, toda la información a finales del 2010, de manera equivocada están enviando información con estratificaciones altas a la superintendencia, que luego se entrega al Departamento Nacional de Planeación (DNP), que finalmente establece los giros que deben enviarse a las regiones para atender las políticas sociales. La medida se está adoptando de manera improvisada y sus efectos sociales pueden ser desastrosos, si no hay quien les abra los ojos a los encargados de dirigir los entes territoriales. Que complacencia con el modelo impopular, ha demostrado el señor Gobernador José Rozo Millán.




PEDRO PABLO SALAS HERNANDEZ


CONCEJAL PDA




lunes, 26 de julio de 2010

Doscientos años de abandono

El paredon de los Martires( Parque el Bosque de la Republica,Centro de la ciudad de Tunja)



En estos doscientos años de independencia, Tunja es recordada por ser la ciudad donde se firmo la primera constitución en 1811, con un marcado acento federalista y según el historiador Armando Suescum Monroy, tuvo un gran apoyo popular, 200 años después tenemos problemas de pobreza y corrupción hasta ahora insuperables.

Hoy, estamos andando el mismo camino que no resolvió la independencia, concentración de poder, privilegios y oportunidades para los poderosos, decisiones administrativas que se toman con intereses al servicio de los grandes negocios y del capital, y donde se pierde la función publica. Le corresponde a Arturo Montejo, la celebración de las efemérides y como Alcalde de Tunja ha querido copiar de Uribe, su estilo de hacer las cosas, incluyendo la trampa y el engaño.
En estos dos años y medio para Arturo Montejo, como alcalde de Tunja, los procesos licitatorios, han sido un fracaso, en unos casos por inoperancia del equipo de gobierno que lo acompaña desde el comienzo, y en otros por las intensiones torvas, caso terminal de transporte, licitación de interventoria por mil millones para las mega obras, y un desastre administrativo para detener licitaciones por sumas superiores a los $60.000 mil millones, entre otras los contratos del millonario empréstito, por la oportuna intervención del señor contralor de Tunja y del zar anti corrupción.
Recientemente se contrataron dos módulos de plantas de tratamiento para aguas residuales, de la ciudad de Tunja y se adjudicaron los contratos 197 y 205, a las firmas consorcio GAMA y PLANTA 3M respectivamente, ambos por la suma de $17.000 mil millones, a este ultimo el día 15 de julio, se le dio acta de inicio de obra con anticipo por $2.572 8000 mil millones de pesos, sin embargo, el alcalde expide resoluciones de suspensión unilateral de estos mismos contratos el mismo día 15 de julio, lo cual es a todas luces una manipulación de documentos, para subsanar el grave error de la denuncia que formulamos recientemente algunos concejales de la ciudad por haber excedido la suma para la cual estaba legalmente autorizado para contratar. Tunja queda así expuesta a millonarias demandas, que es una mala forma de celebrar su cumpleaños y expuesta al riesgo de comprometerse en un empréstito el cual, a pesar de las denuncias por error en el trámite del acuerdo como del contrato de dicho empréstito las autoridades aun no han tomado las decisiones para evitar el desastre.
El 9, 10 y 11 de julio cerca de 800 jóvenes del país, marcharon por Boyacá, conmemorando los 200 años de independencia, y el recorrido de Bolívar, la actividad no obtuvo ningún despliegue porque su lema era el de luchar por una segunda independencia, contra las bases militares gringas. Como reviviendo los momentos de dificultades y de escases del ejercito libertador, a estos jóvenes, no contaron con el apoyo de ninguna autoridad, ni institución, aunque si contaron, con los comerciantes de la plaza de mercado del sur de la ciudad de Tunja.

Los jóvenes rebeldes, pidieron por una segunda independencia, pero también por derrotar del suelo patrio, gobiernos corruptos, e indignos que no solo pisotean los derechos de la nación, sino de ciudades como Tunja, donde su mandatario local, cada vez más se convierte en un timador de la voluntad pública, copiando el mal ejemplo del señor del Ubérrimo.

PEDRO PABLO SALAS HERNANDEZ.
CONCEJAL DE TUNJA.